Una buena alimentación es la clave para gozar de buena salud. Nuestro organismo obtiene todos los nutrientes que necesita para vivir a través de los alimentos que ingerimos. Por eso, tener una dieta balanceada es la mejor manera de adquirir todas las proteínas, vitaminas y minerales para estar más saludables y prevenir enfermedades.

En definitiva, una buena alimentación nos asegura una mejor calidad de vida. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de una buena alimentación?

Una buena alimentación requiere de un equilibrio de calidad y cantidad de alimentos que ingerimos. A diferencia de lo que popularmente se cree, una dieta sana no significa comer menos.

Una buena alimentación implica respetar las cuatro comidas: desayuno, almuerzo, merienda y cena.

Una buena alimentación debe ser equilibrada. Lo ideal es seguir la pirámide nutricional en orden creciente, es decir, consumir los alimentos de la base en mayor cantidad e ir reduciendo a medida que vamos hacia la cima de la pirámide.

Los alimentos que más debemos consumir son las frutas, verduras, cereales. También son importantes las carnes, el pescado, los huevos y los lácteos, aunque tienes que consumirlos con moderación. Por último, hay que cuidarse en el consumo de grasas y azúcares.

Y por último te aclaramos también que una buena alimentación no es solo lo que comemos sino cómo lo hacemos. Es importante comer despacio y tranquilos, masticar cada bocado y complementar las comidas con 8 vasos de agua por día.